Tema 5 – Cristina Rodríguez

¡Hola a tod@s!

En esta entrada trataremos cuestiones relacionadas con la materia trabajada en el tema 5: Estrategias de comunicación. La comunicación oral y escrita y su tratamiento en el aula. Procedimientos para el fomento de las cuatro habilidades en el aprendizaje de lenguas extranjeras (hablar, escuchar, leer, escribir). Actividades de expresión, interacción y mediación oral. Actividades de expresión, interacción y mediación escrita. Práctica de aula y uso de rúbricas para evaluar la expresión oral y escrita.

Comenzamos este tema hablando del plurilingüismo y de lo que significa. El plurilingüismo es la capacidad para desenvolverse y expresarse en diferentes lenguas y culturas y comprender el mundo según las diferentes visiones que nos aportan. Las lenguas no son departamentos estancos, interaccionan y se relacionan entre sí, se hacen asociaciones entre unas y otras, conectándose. Es por ello que existen perfiles lingüísticos cambiantes en el tiempo en cada uno de nosotros.

¿Y cuál es el papel de las otras lenguas en un aula de LE? Pues el del apoyo, la comprensión, funcionan como herramientas de aprendizaje (con similitudes, conceptos parecidos o fonética). Aislar la segunda lengua en el aula se ha quedado obsoleto, parece que la interacción es más productiva y útil para el desarrollo.

Y este concepto de interacción es clave para entender la visión actual, pues aquella división del MCER de las cuatro destrezas (comprensión y expresión orales, comprensión y expresión escritas), o incluso de las cinco (incluyendo la mediación) ya no es suficiente. Ahora no hablamos de destrezas sino de modos de comunicación, de actividades de lengua, hablamos de recepción o comprensión, de expresión o producción, de interacción o co-producción y de mediación, y estas son fluidas.

Centrémonos primero en la mediación. Para entender en qué consiste debemos diferenciar la figura del mediador de la del intérprete o traductor. Estos últimos son fieles al texto original y supuestamente no tiene “voz propia”, mientras que el mediador es fiel a la persona que tiene que comprender un mensaje, por lo que puede seleccionar las partes del mensaje que considere necesarias para ello y puede expresar su opinión, interferir de alguna manera, “tener voz propia”.

La mediación, por tanto, no se limita a la interpretación y traducción. De hecho, tenemos la mediación intralingüística, reformulando en una misma lengua, haciendo un resumen, adaptando un discurso a una persona con otras capacidades, etc. Podemos diferenciar dos tipos, la mediación cognitiva (que es interior, con uno mismo) y la mediación relacional (en interacción con los demás).

Pero, ¿cómo introducimos la mediación en el aula? Pues podemos enlazar distintas actividades que solemos realizar aisladamente (debates), introducir otras lenguas y jugar con ellas (“busca la palabra agua en inglés en este menú”), usar cambios de registro (mensajes de whatsapp), cambiar de modo (oral y escrito), usar materiales reales y auxiliares de conversación o visitantes de otros países, etc.

Para trabajar estos contenidos de forma práctica, tuvimos que realizar una presentación en el aula sobre una actividad de mediación que propusiésemos. Mi grupo (Adrián Alfonso, Lara Rodríguez, Eva Parada y yo) presentamos una actividad sobre el acoso.

A continuación pasamos a trabajar la comprensión, diferenciando la lectura/escucha intensiva de la lectura/escucha extensiva. La intensiva se desarrolla generalmente en el aula, con la supervisión del profesor, y con ella se pretende normalmente la adquisición de ciertas estructuras de la lengua y el aprendizaje de estrategias y técnicas relacionadas con la comprensión. Es más lenta que la extensiva y suele trabajarse con textos breves y prestando mucha atención, como puede ser la lectura de las instrucciones de un aparato electrónico. Un ejemplo de lectura extensiva sería una novela, en la que disfrutamos más de la lectura sin un trabajo tan profundo y consciente, más bien este es de consolidación. Además, la extensiva suele trabajarse fuera del aula, de forma individual.

Para trabajar la comprensión en el aula hay multitud de materiales de diferentes tipos muy interesantes. Personalmente, siempre animo a mis alumnos a que escuchen música en otros idiomas y vean series y películas en versión original. En mis clases siempre funciona muy bien la explotación de vídeos para comprender ideas, vocabulario o para continuar una historia, que es algo que siempre hago. Para esto último funcionan muy bien entre el alumnado más joven los vídeos de “What happens next?”.

En cuanto a la actividad que realizamos sobre la comprensión, mi grupo propuso la que os dejo a continuación.

El tema lo finalizamos con la parte de producción e interacción escritas. Como ya sabemos, la realización de este tipo de actividades consume mucho tiempo de la clase, es por ello que podemos centrarnos en alguna parte del proceso, como puede ser la planificación (con una tormenta de ideas o un debate sobre el tema) para que el alumnado se haga una idea de lo que puede producir. Otra opción podría ser producir textos muy breves, como reseñas de restaurantes o anuncios. Este tipo de actividad, además, suele enganchar más a los estudiantes, pues trabajan con contenidos reales y esto les hace involucrarse más.

En relación a esto, mi compañera Eva Parada y yo propusimos  como actividad de producción que nuestro alumnado narrase las anécdotas más divertidas e interesantes que habían vivido en el intercambio que habían hecho previamente con un instituto francés. Ese texto se le enviaría a la familia con la que habían estado viviendo y también se colgaría en el aula de francés, para animar a los alumnos de cursos inferiores a hacer el intercambio en el próximo curso.

La última actividad del tema consistió en la lectura, de forma individual, de webs con propuestas de actividades y que eligiésemos nuestra favorita. Posteriormente, nos juntamos en grupos de cuatro y comentamos nuestras elecciones. La mía fue la de desert island: se trata de que cada alumno dibuje un objeto en un papel y después se lo pase a otro compañero. Cada uno de ellos tendrá que convencer a los demás de por qué ese objeto sería el mejor para sobrevivir en una isla desierta.

Y eso ha sido todo, ¿qué os ha parecido?

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